Filosofitis Ideaclips

Entre el weblogging individual y el software social. La versión, micro-, mini-, para-, hiper- del grandulón textual

Dec 2
Fantástica entrevista a Gianni Vattimo, donde cuenta en un entrelazamiento inolvidable su salida del closet y su forma de hacer filosofía. En un punto de la entrevista comenta: Un amigo me dice en broma que yo ya no soy homosexual, ni heterosexual, sino que a mi edad soy más bien “veterosexual”. Y algo de razón tiene. Su denuncia del devenir monumento de Eco es mas que bienvenida.
“En No ser Dios hay cosas de mi vida íntima que nunca he contado en ningún libro filosófico”, dice Vattimo. “Y si siempre traté de no identificar mi trabajo totalmente con mi condición homosexual, es porque yo quiero ser un filósofo, un escritor de ideas, un político. Quizás esa sutileza es lo que hace que el relieve que en este libro toma mi homosexualidad sea lo más escandaloso. Por este motivo tuve una discusión con Umberto Eco, con quien somos amigos hace mucho tiempo. Luego de la publicación del libro, un día él vino a Turín y me dijo: ‘Pero, ¿cómo vas a contar todas esas cosas? ¿Quién te manda a hacerlo? Tú, que tienes responsabilidades, que podrías ser un gurú, que tienes alumnos’. Obviamente no pude evitar sentirme golpeado por su actitud, porque Eco es un gran maestro personal, ha sido mi amigo mayor cuando yo empezaba a estudiar filosofía, aprendí muchísimo de él y lo admiro porque es verdaderamente un genio. Pero en aquellos días en los que me hacía estos reproches, él daba una conferencia en Turín, en un teatro, un evento muy oficial. Y verlo disertar sobre el escenario hizo que de pronto se me apareciera como un pequeño monumento. La sensación que tuve fue que él se comportaba como un pequeño monumento. (via Página/12 :: soy)

Fantástica entrevista a Gianni Vattimo, donde cuenta en un entrelazamiento inolvidable su salida del closet y su forma de hacer filosofía. En un punto de la entrevista comenta: Un amigo me dice en broma que yo ya no soy homosexual, ni heterosexual, sino que a mi edad soy más bien “veterosexual”. Y algo de razón tiene. Su denuncia del devenir monumento de Eco es mas que bienvenida.

“En No ser Dios hay cosas de mi vida íntima que nunca he contado en ningún libro filosófico”, dice Vattimo. “Y si siempre traté de no identificar mi trabajo totalmente con mi condición homosexual, es porque yo quiero ser un filósofo, un escritor de ideas, un político. Quizás esa sutileza es lo que hace que el relieve que en este libro toma mi homosexualidad sea lo más escandaloso. Por este motivo tuve una discusión con Umberto Eco, con quien somos amigos hace mucho tiempo. Luego de la publicación del libro, un día él vino a Turín y me dijo: ‘Pero, ¿cómo vas a contar todas esas cosas? ¿Quién te manda a hacerlo? Tú, que tienes responsabilidades, que podrías ser un gurú, que tienes alumnos’. Obviamente no pude evitar sentirme golpeado por su actitud, porque Eco es un gran maestro personal, ha sido mi amigo mayor cuando yo empezaba a estudiar filosofía, aprendí muchísimo de él y lo admiro porque es verdaderamente un genio. Pero en aquellos días en los que me hacía estos reproches, él daba una conferencia en Turín, en un teatro, un evento muy oficial. Y verlo disertar sobre el escenario hizo que de pronto se me apareciera como un pequeño monumento. La sensación que tuve fue que él se comportaba como un pequeño monumento. (via Página/12 :: soy)